He platicado con muchas personas (jóvenes la mayoría), de los cuales tenemos el “don” o “defecto” de la flojera, no sé porque no tenemos un poco de fuerza de voluntad para quitarla. La flojera es una forma de placer, pero muchas veces se hace costumbre.
Se puede decir que estamos como el gobierno quiere “NO A LA EDUCACIÓN”, donde las personas con flojera podemos decir “ya lo que sea”, “no importa”, o el típico “tengo “weba””, término que no sé de dónde diablos salió, pero todos lo usamos.
Y pues como todo buen estudiante, no queremos hacer tareas, no queremos que nos dejen cosas complicadas, no nos gusta poner atención en clase, pero ¿por qué? …
Algunas causas de ésta flojera pueden ser:
· Simplemente no quiere hacer nada.
De los puntos anteriores, creo y el más votado es, simplemente no quiere hacer nada, pero ¿Porqué nunca queremos hacer algo? Sí los padres nos dicen algo (cualquier cosa, sea una tarea doméstica o lo que sea), casi siempre renegamos e ignoramos las “ordenes” que nos dan.
¿Qué nos ha hecho que la flojera sea ahora un “problema” para los jóvenes y para algunos mayores?, no queremos hacer ejercicio, queremos todo peladito y a la boca, que nos hagan las tareas, que nos digan cómo se hacen algunos trabajos, no quererse levantar temprano, etc. Mi creencia en ese aspecto es que la “tecnología” ha influenciado mucho en todos los aspectos de nuestras vidas, con ella hemos crecido, y seguiremos creciendo, pero porque hacernos dependientes de ello… todos sin excepción alguna (creo), es más fácil buscar en “GOOGLE” o en “YAHOO”, que ir a caminar a una biblioteca o si la buscas es virtual. Ja.
Nos gusta picarnos el ombligo (jaja), hacer ociosidades en el “feisbuk” o cualquier red social, cosa que es causa de flojera por no querer hacer nuestras tareas o responsabilidades.
¿Qué ´pasará con nosotros si seguimos con ese “problemilla” que lo vemos tan normal?, ¿Será bueno?, ¿Cómo lo aplicarías a tú vida?
¿Qué haces tú para quitarte la flojera de cada día?... digamos que es de cada día, arrastras flojera de un día a otro, y después al otro y así… hasta que se vuelve necesaria en nuestras vidas.