Encontramos problemas (grandes o pequeños), buscamos soluciones fáciles, soluciones que sean convenientes, pero, cuando no resolvemos esos problemas empieza la desesperación, la impaciencia, causante de los siguientes errores, uno tras otro, tras otro, etc.
De la pasión de tener sentimientos con otra persona (“amor”), nos “enamoramos”, “amamos” (pongo algunas palabras entre comillas [“”] porque es relativo) y sentimos, pero cuando acaba la relación nos desesperamos ante el sufrimiento. El sufrimiento, una etapa de la vida, nunca la evitaremos.
Tiempos en los que necesitamos soledad, felicidad, placer, amargura, pero ¿Quién está dispuesto/a a soportar?, ¿Tú estarías dispuesto/a a esperar?... ¿Cuánto quieres sufrir?...
Buscamos pasiones en personas; placeres; un desahogo; “amor”; superación… no se que se busca con una pareja… puedo decir que somos usados por todos, hasta por nosotros mismo, el cuerpo solo es el carruaje, el alma y los sentimientos son los caballos.
Amores perdidos, encontrados, falsos, amores, relaciones cortas, relaciones duraderas, al final de cuentas, muchos sentimientos generados, sentimientos encontrados, confusiones, decepciones, que cuando acaban, los queremos dejar, queremos dar vuelta y dejar todo atrás.
Algunos escogen sufrir, otros escogen salir adelante con el sufrimiento, otros solo escogen por ignorar situaciones, algunos tantos eligen solo el placer visual, no meten sentimientos, más que la imaginación.
El miedo a perder, el miedo a saber, el miedo a conocer, ¿Por qué tanto miedo?... ¿Por qué tanta desesperación?... ¿Por qué tanta inseguridad?... ¿Por qué tanta fragilidad?...
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